Seleccionar página

¿Te has puesto a pensar cuántos amigos tienes en Facebook, en Instagram o cuántos conocidos tienes? Pero, ¿Cuántas de esas amistades son genuinas y significativas para ti?

Hoy elegí el tema de la amistad y cómo fomentar relaciones verdaderas que nos incentiven a ser cada día mejores, porque estoy emocionada por los éxitos de una amiga que, poco a poco y con mucho esfuerzo, está logrando su sueño de diseñar y vender carteras de alta calidad y funcionalidad, además de ser hermosas.

Las amistades verdaderas no solo nos brindan apoyo, sino que se alegran de nuestros triunfos como si fueran propios. En este momento, me siento muy orgullosa de ella y de lo que ha logrado, de su éxito y de los que vendrán. Siento una inmensa alegría por ella, como si su éxito fuera el mío propio, y creo en lo profundo de mi corazón que eso es el significado de la verdadera amistad.

A lo largo de mi vida, he tenido la dicha y el privilegio de contar con amistades que se han vuelto casi familia y familias que también son amistades del corazón. Mi esposo, además de ser mi compañero de vida, es mi mejor amigo y socio en todos nuestros planes. En distintas etapas de mi vida y de distintas maneras, he sentido el apoyo de estas maravillosas personas que se alegran por mis triunfos, sean pequeños o grandes, y siempre están dispuestas a darme una mano para levantarme si me caigo. De estas experiencias, he aprendido que no estoy sola, y eso me da una gran tranquilidad.

En mi libro Encuentra tu Sello: Un viaje de autodescubrimiento, tengo un capítulo donde hablo del poder de la comunidad. Este capítulo llegó a lo más profundo de mi ser porque, en los momentos más difíciles de mi vida, he podido contar con Dios y con mis seres queridos, familia o no familia, para continuar. Ellos han sido los pilares que con empujoncitos me motivan a seguir adelante. Las verdaderas amistades te impulsan a seguir y, a veces, te echan un balde de agua fría para que aterrices cuando lo necesitas. “No te dicen lo que tú quieres oír, sino lo que necesitas oír”. La suma de todo esto, según los expertos, puede influir en nuestra autoestima, reducir el estrés y aumentar la satisfacción general con la vida. Los amigos son nuestro reflejo y nosotros el de ellos, reflejando nuestras fortalezas y debilidades, y ayudándonos a crecer y desarrollarnos como individuos. Por eso, revisa tu círculo de amistades, porque eres el promedio de las personas que te rodean.

Desde mi punto de vista, y aunque no soy una experta, creo que, para fomentar amistades saludables, verdaderas y que perduren en el tiempo a pesar de la distancia, debemos desarrollar lo siguiente:

  • Sinceridad y honestidad: Actuar y hablar de manera sincera y honesta.
  • Escucha Activa: Prestar atención genuina a lo que nuestros amigos tienen que decir fortalece los lazos de amistad. La escucha activa demuestra que valoramos y respetamos sus pensamientos y sentimientos.
  • Apoyo Incondicional: Estar presente en los momentos buenos y malos es esencial para construir una amistad sólida. Ofrecer apoyo incondicional muestra nuestra lealtad y compromiso.
  • Participación en comunidades: Buscar e involucrarte en grupos, asociaciones o comunidades que resuenen con tus valores e intereses.
  • Desarrollar relaciones de mentoría: Buscar mentores y también convertirse en uno para fortalecer tu red de apoyo.
  • Agradecimiento: Mostrar gratitud verdadera hacia las personas que te han apoyado.
  • Comunicación Regular: Mantenerse en contacto a través de mensajes, llamadas o reuniones regulares es crucial para mantener la cercanía y el entendimiento mutuo.

Estos tips pueden implementarse en tu vida diaria, sin mucho esfuerzo.  Recuerda que lo principal es ser auténticos y honestos en nuestras acciones, como dice el dicho: no solo con palabras, sino con hechos.

Te invito a reflexionar sobre tus amistades y a tomar un pequeño paso hoy para fortalecer esas relaciones. Muestra tu gratitud hacia las personas que te han apoyado y busca maneras de apoyar a otros en su camino, como alguien te apoyó a ti en algún momento.

Cultivemos relaciones auténticas y disfrutemos del poder de la amistad. Para cerrar, te dejo esta hermosa frase:

«La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.» – Francis Bacon